Acceso abierto y universidades inteligentes

Con el objeto de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, hay muchas áreas que un gobierno local puede impulsar en el marco del desarrollo de una ciudad eficiente. La educación se ha convertido en un componente importante y se ha utilizado como uno de los criterios fundamentales en la evaluación del rendimiento de las ciudades inteligentes.

El apoyo a la economía del conocimiento requiere del desarrollo de un sistema de educación inteligente así como de su fuerza de trabajo asociada, incluyendo las industrias para la innovación. Una ciudad no puede ser inteligente si no hay suficientes personas cualificadas en el suministro de soluciones innovadoras. La educación inteligente proporciona a los ciudadanos un entorno de aprendizaje dinámico en su transformación en fuerza de trabajo inteligente.

Un error recurrente suele identificar la digitalización de la universidad con un modelo de empresa en el cual, cuanto mayor sea el volumen de datos, menos accesible se vuelve.

La alternativa es crear modelos caracterizados como centros de “reciprocidad” ya que esta reorientación permite que cada paso dado en la obtención de nuevos datos se corresponde con otro paso hacia la accesibilidad abierta. La infraestructura de la información es un facilitador propicio para la colaboración y el compromiso. La disponibilidad de datos de las diferentes áreas funcionales no sólo facilita la planificación de una ciudad, sino que permite a varios proveedores ofrecer mejores servicios a los ciudadanos.

 

Un modelo educativo sostenible, productivo y legítimo entiende el involucramiento con el mundo digital entorno a la reciprocidad, la apertura, la comunidad local y sus particularidades.

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